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domingo, 20 de mayo de 2012

Personas paralizadas logran controlar un brazo robótico con la mente

El experimento, publicado por la revista Nature, demuestra que incluso personas con graves daños neuronales pueden controlar miembros robóticos mediante implantes cerebrales.

Dos personas que sufren parálisis del cuello hacia abajo aprendieron a manipular un brazo robótico y usarlo para alcanzar y tomar objetos. Esto se logró mediante pequeños implantes cerebrales que recibían las señales neuronales de los pacientes, señales que a su vez eran interpretadas por una computadora, a la cual estaba conectado el brazo prostético. Una de esas personas, una mujer, pudo tomar café desde una botella por sí misma por primera vez en quince años.
“Tenía una sonrisa en su rostro que ni yo ni los miembros del equipo de investigación podremos olvidar jamás”, dijo Dr. Leigh R. Hochberg, uno de los autores del estudio.
Los sujetos del experimento eran dos personas cuadriplégicas, una mujer de 58 años y un hombre de 66. Cada uno de ellos tenía un pequeño implante, del tamaño de una aspirina para niños, justo debajo del cráneo, en una zona de la corteza motora que se activa cuando la gente mueve sus brazos o manos. El sensor, un chip de silicio que transmite los patrones de disparo o activación de las neuronas hacia una computadora, detectaba las reacciones del cerebro de los voluntarios al imaginarse que ese brazo robótico era propio.
Si bien esta tecnología está aún en fases iniciales, estas pruebas significan un paso importante hacia la aplicación de miembros prostéticos controlados mentalmente. En el particular de este experimento, se demostró que incluso tras muchos años sin uso, el cerebro aun mantiene los patrones de movimiento de las extremidades guardado, lo que permitiría en un futuro la aplicación masiva de esta tecnología.
En este sentido, los científicos han predicho en numerosas oportunidades que la conexión cerebro-computadora podría permitir a las personas con traumas en el cerebro o la médula espinal desarrollar sus vidas de forma más independiente. Sobre eso, de hecho, ya se han hecho pruebas de pacientes con estos traumas moviendo cursores de computadoras, y se ha experimentado con monos que pueden mover brazos robóticos.
El proyecto fue llevado adelante por científicos de la Universidad de Brown, el Hospital General de Massachusetts y el Institut für Robotik und Mechatronik de Alemania. A continuación el video, donde, a pesar de no poder hablar, Cathy nos transmite su alegría.


 

http://www.redusers.com/noticias/personas-paralizadas-logran-controlar-un-brazo-robotico-con-la-mente/

domingo, 13 de mayo de 2012

Usan Bacterias para fabricar computadoras

Un equipo de investigadores británicos y japoneses asegura que en un futuro podrían construirse computadoras biológicas mediante el uso de bacterias magnetizadas.
Se trata de microorganismos que se alimentan de hierro y generan pequeños imanes en su interior, similares a los que contienen los discos duros de las computadoras.

La investigación, llevada a cabo por científicos de la Universidad de Leeds y la Universidad de Agricultura y Tecnología de Tokyo, pretende diseñar computadoras más rápidas que las actuales.

A medida que avanza la tecnología y los componentes de las computadoras son cada vez más y más pequeños, se hace más difícil el producir sistemas electrónicos en una nanoescala. Así que los investigadores buscan soluciones en la naturaleza haciendo uso de los microbios.

Bacterias come-hierro


En su estudio, los científicos usaron la bacteria Magnetospirillum magneticum . Es un organismo que usualmente vive en entornos acuáticos, bajo la superficie de estanques o lagos donde el oxígeno es escaso.

Estas criaturas nadan hacia arriba y hacia abajo siguiendo las líneas de los campos magnéticos de la Tierra, alineándose con ellos como la aguja de una brújula, en búsqueda de concentraciones de oxígeno.

Cuando la bacteria ingiere hierro, unas proteínas en su interior interactúan con el metal para producir diminutos cristales del mineral magnetita , el más magnético de la Tierra.

Tras estudiar el modo en que los microbios recolectan, dan forma y posicionan a estos nanoimanes dentro de su cuerpo, los investigadores copiaron el método y lo aplicaron en el exterior de la bacteria, "cultivando" así imanes que en el futuro podrían usarse para fabricar discos duros.

"Estamos llegando al límite de la computación electrónica tradicional a la hora de fabricar componentes cada vez más pequeños", dijo la investigadora a cargo Sarah Staniland, de la Universidad de Leeds .

"Las máquinas que hemos usado tradicionalmente para construirlas son torpes a pequeña escala. Pero la naturaleza nos ha proporcionado la herramienta perfecta para este problema".

Cables biológicos


Además de usar microorganismos para producir imanes, los científicos lograron crear pequeños cables eléctricos hechos con organismos vivientes. Generaron tubos en escala nanométrica hechos con la membrana de células artificiales cultivadas en el laboratorio con la ayuda de una proteína presente en las moléculas de lípidos humanas.

Según explicó a BBC el Dr. Masayoshi Tanaka de la Universidad de Agricultura y Tecnología en Tokyo, estos tubos podrían usarse en un futuro como cables microscópicos capaces de transferir información tal y como lo hacen las células de nuestro cuerpo, pero en una computadora.

"Estos cables biológicos pueden tener resistencia eléctrica y transferir información de un grupo de células en una biocomputadora a otras células", dijo. Además de en computación, estos cables biológicos podrían usarse también en cirugía porque son enormemente biocompatibles, añadió Tanaka.

"Se han desarrollado varios cables diminutos en todo el mundo, pero la biocompatibilidad todavía es problemática", apuntó. "Los cables nanofabricados en este proyecto se cubrieron con membrana celular, así que teóricamente deberían ser biocompatibles".

En la Argentina hay una activa comunidad de investigadores en nanotecnología, y una de las líneas de investigación tiene que ver, justamente, con el magnetismo en escala nanométrica. Además, el flamante director del Conicet es Roberto Salvarezza , que viene de este área.